Carolina Cuenca: «El acuerdo con la Unión Europea es una oportunidad histórica para Corrientes»


La funcionaria analizó los alcances del tratado tras 25 años de negociación, el impacto en las economías regionales y la importancia de la previsibilidad para la atracción de capitales.

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La subsecretaria de Comercio Exterior de la Nación, Carolina Cuenca, estuvo en Corrientes en el marco del encuentro sobre Gestión de Cancillería y Gobernanza. En un animado diálogo con EL LIBERTADOR, habló sobre el impacto positivo del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea para la economía argentina, con especial énfasis en la provincia. En ese sentido, destacó que el tratado busca eliminar aranceles para sectores clave como el arroz, los cítricos y la industria forestal, al tiempo que facilitará la importación de maquinaria esencial para la producción local.
A continuación, el desarrollo de la conversación.
Tras más de dos décadas de tratativas, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea marca un hito para la región. ¿Qué alcance e impacto directo tiene este entendimiento para el país y sus economías regionales?
-Es un acuerdo de enorme relevancia para todas las provincias argentinas tras más de 25 años de negociación. Al involucrar a un mercado de las dimensiones de la Unión Europea, sus implicancias impactan directamente en todas las economías regionales del país. En el caso de la provincia de Corrientes, por ejemplo, existen mejoras arancelarias concretas para sectores clave como el arroz, la forestoindustria y los cítricos. Muchos de estos beneficios entraron en vigor el pasado 1 de mayo, mientras que otros irán llegando de forma progresiva con el transcurso del tiempo.
En cuanto al esquema arancelario, ¿cuál es la proporción exacta de bienes beneficiados por el acuerdo?
-El 98 por ciento de los bienes existentes cuenta con algún tipo de beneficio en el marco del acuerdo. Una parte de ellos comenzó con una desgravación inmediata el 1 de mayo al entrar en vigor el tratado, mientras que otros están contemplados en canastas de desgravación de hasta 4 o 7 años. Solo un 2 por ciento de los productos ha quedado excluido de las ventajas arancelarias, lo cual representa un volumen prácticamente irrelevante para el comercio exterior argentino.
Más allá del intercambio de productos, la captación de inversiones es un eje central del tratado. ¿Qué proyecciones existen en esa materia?
-Las inversiones requieren previsibilidad, ya que nadie invierte en un país si no sabe si podrá retirar las ganancias que genere. El hecho de que este acuerdo sea hoy una ley nacional aprobada por el Congreso otorga el marco de certidumbre necesario para movilizar capitales. La experiencia de países de la región como México y Chile muestra que, en los 5 años subsiguientes a la firma de sus acuerdos con la Unión Europea, incrementaron hasta en un 500 por ciento las inversiones recibidas desde el bloque europeo.
¿De qué manera influye este acuerdo en la importación de bienes de capital e insumos para la industria local?
-El acuerdo contempla la posibilidad de importar maquinaria con arancel cero para la forestoindustria y para muchos otros sectores productivos. A nivel global, los países que más exportan son a la vez los que más importan, y aquellos con mayor cantidad de empresas exportadoras son los que mejores salarios pagan. Todas las cadenas de valor en la Argentina necesitan insumos y tecnología para potenciar su producción.
¿Qué herramientas se proyectan para promover la oferta exportable y aprovechar las cuotas alcanzadas?
-Junto con la gestión de los cupos para productos como el arroz y la miel, donde Argentina ha tenido un buen desempeño, es fundamental salir a buscar clientes con toda la estructura de apoyo del Estado. Vitrinas comerciales como Argentina Week son clave para exhibir al mundo los recursos naturales, los recursos humanos, el talento nacional y la ventaja de ser una región de paz. Todo esto le permite a la Argentina empezar a posicionarse y a jugar en otras ligas del comercio internacional.



Noticia de Diario El Libertador